En la producción de indumentaria, cada metro de tela cuenta. Literalmente. El costo textil suele representar entre el 40% y el 60% del costo final de una prenda. Por eso, una tizada mal planificada puede traducirse en pérdida de dinero, tiempo y materia prima.
Si tenés una marca y estás produciendo, pero notás que siempre sobra tela, que no podés calcular bien los insumos, o que te cuesta escalar, esta nota es para vos.
🔍 ¿Qué es una tizada y por qué importa tanto?
La tizada es la forma en la que se organizan los moldes sobre la tela para cortar múltiples prendas a la vez. Una buena tizada busca:
Optimizar el espacio
Minimizar el desperdicio
Alinear correctamente el sentido del hilo
Respetar el calce y forma del diseño
En producción, cada centímetro cuenta. Malas decisiones en esta etapa pueden llevarte a comprar más tela de la necesaria, a sobrantes que no sirven o incluso a fallas de confección por cortes mal ubicados.
🚩 Errores comunes en marcas independientes
Como diseñadora y asesora, veo muy seguido estos errores:
No se prueba la tizada antes de comprar la tela
Se hacen estimaciones “a ojo” y después falta (o sobra demasiado).
Los moldes no están digitalizados ni estandarizados
Esto impide hacer tizadas precisas o reproducibles.
No se considera el encastre real
Especialmente en prendas curvas, asimétricas o con rayas/diseños.
Se repiten malas prácticas en cada colección
Por apuro o desconocimiento, se corta sin optimizar, una y otra vez.
🧠 ¿Cómo planificar bien una tizada?
Te comparto los pasos que recomiendo y aplico con mis clientas:
1. Digitalizá tu moldería
Tener los moldes digitalizados (preferentemente en tamaño real y en capas vectoriales) te permite:
Visualizar cómo encastran entre sí
Probar diferentes ubicaciones sin gastar papel ni tela
Hacer progresiones de talles exactas y con poco margen de error
➡️ Yo trabajo con AUDACES, un programas de patronaje. También armo tizadas digitalizadas para marcas que no tienen acceso a software industrial.
2. Diseñá la tizada antes de ir al corte
Una vez digitalizados los moldes, armá una planilla o plantilla de tizada. Considerá:
Ancho real de la tela (¡con margen incluido!)
Dirección del hilo
Sentido del diseño (si hay estampas)
Tamaños a cortar (pueden variar el encastre)
💡 Tip extra: Si cortás varias tallas a la vez, organizá los moldes por bloques (S-M / L-XL) para maximizar el aprovechamiento.
3. Calculá el rendimiento por metro de tela
Una vez armada la tizada, podés ver cuántas prendas salen por metro lineal. Así:
Comprás la tela justa
Hacés presupuestos más realistas
Evitás acumular sobrantes innecesarios
📊 Ejemplo real de una clienta:
Antes de planificar sus tizadas, compraba 15 metros para hacer 10 vestidos. Después de ajustar sus moldes y diseñar bien la tizada, logró hacer 14 vestidos con los mismos 15 metros.
→ Ganó 4 prendas más sin gastar un peso extra.
4. Estandarizá tu sistema de producción
Una vez que encontrás una tizada eficiente, guardala como plantilla base para próximas producciones. Esto te permite:
Repetir sin errores
Delegar tareas con claridad
Escalar sin improvisar
✨ ¿Querés mejorar el rendimiento de tu producción?
Ofrezco asesorías personalizadas donde trabajo con vos sobre:
Moldería optimizada
Tizadas digitales o manuales
Planificación de insumos
Acompañamiento técnico para tu próxima colección
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💬 ¿Te sirvió este artículo?
Contame en los comentarios si te pasó algo similar o si querés que suba un caso real con imágenes de antes y después de una tizada optimizada.
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